

El jardín de las Plantes
Hay gallinas en libertad, árboles centenarios, bonitas estatuas, un sinfín de actividades infantiles… y dos pasarelas que te llevan al jardín Royal y al del Grand-Rond. En la entrada principal del jardín se encuentra el Museo de Historia Natural —el Muséum—, un paraíso para los aficionados a las ciencias naturales.

El Canal du Midi
Pierre-Paul Riquet concibió esta obra de ingeniería para transportar mercancías. Hoy en día, forma parte del patrimonio mundial y puedes recorrerlo a pie, en bici o en barco. Está conectado con el río Garona mediante el extraordinario canal de Brienne.

El jardín japonés
Inmerso en pleno corazón del parque de Compans-Caffarelli, encontramos este remanso de paz, con su lago y el puentecito rojo que lo atraviesa, un quiosco de té y una decoración mineral y vegetal de inspiración oriental. ¡Si vienes en abril, no te pierdas el espectáculo de los cerezos en flor!
Parque y castillo de Reynerie
El parque de la Reynerie, en el barrio del Mirail, juega con la simetría y la perspectiva. Te aconsejamos que recorras este jardín francés, poco conocido, con pasos pausados, admirando el castillo del siglo XVIII (se puede acceder a su interior con una visita guiada de la Oficina de Turismo y del Espace Patrimoine, consulta el programa).


Deja que el agua guíe tus pasos
A orillas del Garona
El Garona atraviesa la ciudad abriendo paseos y creando magníficos miradores.
Margen izquierda
En el jardín Raymond-VI, si caminas a lo largo de la muralla del siglo XVI, irás a parar a un tramo de escaleras, un mirador y, por último, a una pasarela que atraviesa una cascada. ¡En primavera, la corriente del Garona resulta ensordecedora!




Margen derecha
Detente a admirar las vistas desde la Daurade, con el río, la Grave, el Pont Neuf, el Hôtel-Dieu… Abajo están el puerto donde los pescadores de arena amarraban sus barcas y una morgue donde se exponían los cuerpos de los ahogados, víctimas del Garona. Algo más lejos, en el Bazacle, verás pájaros y peces que suben río arriba por el paso que se ha creado para que puedan hacerlo.
La etiqueta Villes et Villages Fleuris
La ciudad de Toulouse ha recibido el sello «cuatro flores» de Villes et Villages Fleuris. Esta etiqueta se concede a los municipios que se comprometen a plantar espacios públicos, preservar los recursos naturales y la biodiversidad y crear islas de frescor, adaptándose al mismo tiempo a los retos medioambientales.
Desde 2017, el Ayuntamiento de Toulouse gestiona sus espacios verdes de forma más ecológica, sin productos químicos. La ausencia total de fitosanitarios, la siega tardía y el pastoreo ecológico permiten preservar la frescura del suelo, la riqueza de la flora local y la biodiversidad, especialmente en las 10 hectáreas de Les Argoulets.
En 2024, se crearon 5060 m² de prados floridos en 13 emplazamientos, incluidos 9 huertos, para reforzar la naturaleza en la ciudad y mejorar la aceptación de la hierba alta. Estos prados embellecen Toulouse y favorecen la vida silvestre: la presencia de polinizadores puede multiplicarse por 23 desde el primer año.
























